miércoles, noviembre 02, 2016

7 mil tumbas para 35 mil cuerpos en el Panteón Central de Chilpancingo



*Durante el ritual del Día de Muertos se espera que unas 25 mil personas visiten a sus difuntos en este cementerio, que data de 1863.

En 1863 fue abierto el Panteón Central de Chilpancingo. El primer cuerpo sepultado en este lugar fue el de una niña de 7 años de edad, la que murió por piquete de alacrán. Para este 2016, existe un estimado de 7 mil tumbas con capacidad para 35 mil cuerpos, ya que, en cada una, los familiares con la perpetuidad del
terreno, pueden depositar hasta cinco cadáveres para el descanso eterno.
Lo anterior lo informó Gilberto García Gaspar, administrador del Panteón Central de esta capital, quien en entrevista con la Agencia de Noticias IRZA agregó que durante estos días 1 y 2 de noviembre que se conmemora el Día de Muertos, “de los Fieles Difuntos y Todos los Santos”, esperan una afluencia de más de 25 mil personas, las que podrán acudir de 7:00 de la mañana 7:00 de la noche tanto este martes como el miércoles, quienes van con la devoción de recordar a sus seres queridos acompañados por músicos, flores, velas, comida y bebida.
Sin embargo, quienes al cierre a las 7:00 de la noche todavía se encuentren adentro del Panteón, ahí podrán continuar hasta que decidan salir, pero no podrá entrar nadie más después de esa hora, aseguró el administrador.
“El Panteón se abrió al público en 1863, desde ese entonces no se lleva ningún control, yo creo que no se pensaba que Chilpancingo iba a crecer y se clausuró el 27 de octubre de 1998 por la sobrepoblación que tenía”, mismo que después fue reabierto pero sin la venta de lotes, dijo el administrador.
Este cementerio ubicado en un terreno de aproximadamente cinco hectáreas de la colonia Progreso, donde confluyen las calles Morelos y Ejército Nacional, fue clausurado en 1998, en el interinato del gobernador Ángel Aguirre Rivero por la anarquía y falta de espacios, aún para caminar, además de la profanación de tumbas por manos aviesas.
Además de que fue detectada la exhumación de cuerpos para inhumar otros, un pleno descontrol que se presentaba con mayor énfasis en tumbas abandonadas.
El administrador del Panteón Central dijo que para evitar criaderos de moscos Aedes aegypti y el contagio de dengue, zika y chikungunya de las familias y amigos que acuden a visitar a sus difuntos, realizaron acciones de limpieza en coordinación con la Secretaría de Salud Municipal y Servicios Públicos.
Servicios Públicos realizó la limpieza, arregló el alumbrado y colocó lámparas para iluminar el Panteón Central, además de que se encargarán de sacar la basura, lo que al después de que pasen estos días, será un acumulado de entre 20 y 30 toneladas, con todo y las flores secas, dijo el administrador.
Para esta celebración de culto a los muertos, una brigada de Seguridad Pública del Estado y Municipio realiza recorridos dentro del Panteón Central para evitar el consumo excesivo de alcohol y evitar incidentes entre los visitantes, y accidentes.
La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH) se encarga de suministrar agua en pipas.
Elementos y unidades de Protección Civil del Estado, Bomberos y Salud se encuentran ubicados en sitios estratégicos para atender cualquier contingencia y a personas que lo requieran por golpe de calor, descompensaciones u otras incidencias, como ocurrió este martes con una empleada de Servicios Públicos que sufrió una lesión ligera durante su desempeño, la que fue estabilizada y regresada a su casa.
El lunes, acompañados con la Danza de los Diablos y catrinas, en un recorrido desde la Catedral de la Asunción de María por la calle Morelos, colocaron en la entrada principal del Panteón Central un arco con flores para dar la bienvenida a los familiares y amigos de “los Fieles Difuntos”, fachada donde también se puede leer la siguiente inscripción: “Descúbrete ante la augusta paz de nuestros muertos. Aquí donde terminan las ambiciones humanas”. 
En un recorrido en el interior del camposanto, al medio día de este martes, se pudo observar poca afluencia de personas y a músicos, bandas, mariachis y tríos, que ofertan sus servicios cubriéndose del sol debajo de los árboles y sentados sobre las tumbas ubicadas a un costado del pasillo principal.
“Hasta en la muerte se notan las diferencias de clases sociales”, dijo una mujer que observaba las tumbas abandonadas de una familia, en las que no había ni una sola cadena de flores de cempasúchil y solamente un montón de tierra y cuatro cruces de madera vieja con visos de pudrición. 
La misma mujer tenía minutos de haber ingresado al Panteón Central por el acceso principal donde fue colocada una calavera en una silla, exactamente frente al ostentoso mausoleo de mármol negro donde reposan los restos del conocido Padre Humberto Osorio Refino y otras familias de abolengo de Chilpancingo.
A las afueras del Panteón, además de que hay presencia de agentes de Tránsito, una ambulancia, un camión cisterna de Bomberos y elementos de Gobernación Municipal, se pueden adquirir desde gorditas, chicharrones y palomitas de bolsita, tacos al pastor y otros comestibles, además de  cadenas de cempasúchil para las ofrendas, cuyo costo unitario es de 20 pesos; también flor de terciopelo, la que por cinco piezas debes pagar 10 pesos; la nube la venden únicamente de 20 pesos en adelante y gladiolas, que por ramo tienen un valor de 140 pesos ya abierta la flor y 180 pesos en capullo.
También venden rosas, pero de esas no nos quisieron revelar su precio cuando observaron que quien les preguntaba era reportero. 
Se observó también a un grupo de niños y jóvenes que acarrean agua de una pileta hacia las tumbas. El administrador aseguró que el Panteón no cobra por ese servicio, que los muchachos llevan el agua a la tumba en la que se los solicitan para ganarse un dinero, una propina, ya que el costo del líquido no tiene tarifa, no está preestablecido. (www.agenciairza.com)     

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