viernes, noviembre 25, 2016

Decisión justa; Senado de la República galardonó post mortem a Gonzalo Rivas



Por Manuel Tello Zapata

La Cámara Alta del Congreso de la Unión entregó ayer a la señora madre del Ingeniero en Sistemas, Gonzalo Miguel Rivas Cámara, la Medalla a título póstumo, Belisario Domínguez, por la acción de este mártir que arriesgando su vida hasta perderla, salvó la de mucha gente cuando intentaba apagar el fuego que
se produjo en una isla de la gasolinera ubicada en Chilpancingo, frente al hotel Parador del Marqués.
Durante la sesión de entrega no faltaron desde luego, algunos senadores izquierdosos que buscaron desestimar tal distinción, bajo el argumento de que se criminalizaría a los estudiantes de Ayotzinapa al designar a dicho ciudadano como recipiendario de tan importante medalla.
Esto desde luego es falso por completo y en honor a la verdad, los de Ayotzinapa se criminalizaron solos en aquella ocasión. El Senado de la República procedió bien con tal decisión porque toda la prensa del país documentó esos hechos y aunque existe apoyo para los estudiantes de Ayotzinapa, tampoco se deben tolerar sus hechos violentos, a los que estaban tan acostumbrados en esos tiempos.
Todos en Chilpancingo sabemos que ese 12 de diciembre del 2011, los muchachos, siempre manipulados por su comité de lucha, llegaron al crucero “Parador del Marqués”, enardecidos y dispuestos a todo. El bloqueo a la Autopista fue tan contundente y dejó parados a cientos de vehículos, que la Policía Federal tuvo que intervenir para desalojar la importante vía.
Un grupo de estudiantes encapuchados, sacaron de uno de sus autobuses una garrafa llena de gasolina; se dirigieron a la estación de servicio, pusieron arriba de una isla la garrafa y con la manguera rociaron el sitio para prenderle fuego y enseguida, salieron corriendo del lugar. Gonzalo Miguel se encontraba en la estación dando mantenimiento al equipo de cómputo y al darse cuenta de los hechos conectó los equipos de seguridad y con un extinguidor salió presuroso para apagar el fuego. Sin embargo, la garrafa explotó bañando a Rivas Cámara, quien sufrió graves quemaduras.
Sus compañeros lo llevaron a un hospital y fue trasladado a la ciudad de México donde, luego de varios días de sufrimiento, perdió la vida. Son pocos en este mundo, los hombres que al verse en momentos de gran decisión, no vacilan en arriesgarse para salvar vidas de sus semejantes y Gonzalo Miguel lo hizo. Ya la historia juzgará si las autoridades no hicieron lo justo al investigar la identidad de quienes provocaron el incendio.
El condecorado con la medalla Belisario Domínguez 2016, merece totalmente tal designación y de ninguna manera se criminaliza a nadie. México es un país duramente golpeado por diversas circunstancias de orden político, económico y social. Necesitamos tener y valorar ejemplos de sacrificio y amor al prójimo como el de Gonzalo Miguel. El siguiente paso será que los organismos de atención a víctimas, destinen recursos para proteger a la esposa y los hijos de nuestro mártir de Chilpancingo. Que así sea.

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