lunes, mayo 29, 2017

Hasta el obispo se queja de la falta de agua en Chilpancingo



El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, reprochó al gobierno municipal que encabeza Marco Antonio Leyva Mena que desde  hace tres meses en su casa no les abastezcan de agua entubada, ni el servicio de recolección de basura, igual que pasa con la mayoría de los hogares de la
capital.
Salvador Rangel realizó ayer una conferencia de prensa para hablar sobre la 51 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, ahí pidió a los comunicadores conducirse con honestidad, transmitir las noticias con verdad, comunicar esperanza y confianza a la sociedad.
Al final aprovechó para hacer un reproche al alcalde con quien dijo se encuentra distanciado debido a las críticas que ha realizado a su gobierno, y en castigo por ello desde hace tres meses que no le envía agua a su domicilio, tampoco el sistema de recolección de basura por lo que tiene que adquirir pipas y pagar a los recolectores particulares conocidos como “la basura jefa”.
Rangel Mendoza indicó que mucho se ha señalado que en Chilpancingo no hay agua, sin embargo es evidente que si la hay, porque toda la gente se baña, todos lavan la ropa y lavan la loza, sin embargo para hacerlo compran el agua y ahí está el negocio de las autoridades y algunos sindicatos.
“Los de la basura jefa es todo un sindicatito que más bien está perjudicando, entonces hay muchas cosas que tenemos que señalar, Sólo que no aguantan cuando les dice uno las cosas y luego se le echan encima, como que no aguantan, pero quisiera que siguiera este diálogo con las autoridades tanto estatales como municipales”.
Indicó que con el gobierno municipal tiene varios meses que no tiene un cruce de palabras desde un día que se encontraron en la plaza y aunque reconoció que no tiene ganas de ver al edil consideró necesario que exista un canal de comunicación entre la Iglesia y las autoridades tanto municipales como estatales.
Por otra parte el obispo también criticó al gobernador Héctor Astudillo Flores por haber despedido al subsecretario de asuntos religiosos, a quien el secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame sólo dio como justificación, que no pudo “operar”, al obispo de Chilpancingo, “me da pena decírselo, pero hay un encargado de subsecretario de relaciones estado-iglesia lo despidieron y la razón que le dio el secretario es porque no supo operar al obispo de Chilpancingo, yo no quiero nadie encima de mí, ni arriba, ni a un lado, ni abajo, tenemos cierta autonomía y necesitamos respeto de unos para con otros, a mí se me hizo injusto que lo hayan despedido simplemente porque no supo operar al obispo de Chilpancingo”. (Por Abel Miranda Ayala)

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